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Lola, madre imperfecta

Como todas las madres, decía con la boca grande que mis hijos eran lo más importante de mi vida. Pues ahora me doy cuenta de que no era cierto!

Si mi ex me hubiera descubierto, ahora no podría dar los “dulces sueños” a mis chicos.

No os engaño cuando digo que jamás descuidé a los peques y que mi casa estaba perfectamente atendida y libre de malosrollos.

A pesar de mi buena voluntad nada de eso me excusa, no lo estaba haciendo bien: a los cumpleaños de una criatura de 2 años no se llevan 2 gramos de coca “por si acaso”, ni se aprovecha el momento de hacer pipi para tomar una dosis a sus espaldas. 

Es evidente que, aunque en apariencia todo vaya sobre ruedas, ninguna adicción permite una relación familiar sana: las dependencias afectan tanto a las conductas como a la emociones. Restan pureza, nos roban calidez.

Fin de fiesta y embarazo sorpresa

Casi arruinada, regresé a una gran ciudad después de dos intensos años que pasé de aquí para allá viajando, estudiando y trabajando a temporadas donde me surgía.

De esa época tengo anécdotas mil y me llevé lecciones tremendas que aprendí a base de risas y hostias!

Puedes imaginar que fueron días de muchos excesos, de exprimir experiencias.

Cuando parecía que empezaba a centrarme.. ! Bebé inesperado!

Después de muchas dudas y con escasas esperanzas de que esa familia que iba a crear fuera duradera, tocó montar un hogar apto para una criatura y sus papischulos.

Jamás dudé de mi capacidad para cuidar un bebé, soy cuidadora por naturaleza y la maternidad estaba en mis planes.

Sufrí un poco, me costó una barbaridad dejar de fumar tabaco y hierba. Mala suerte la mía que el humo no me provocaba asco, sino un placer que recuperaba justo a la salida de Maternidad.

Todo iba bien y me sentía cómoda en mi papel de madre.

Sin embargo, un año después de que mi peque naciera, me refugié de nuevo en la coca.

Usaba las drogas como anestesia para no sentir dolor ante una realidad que creía que no me merecía y para vengarme de mi ex haciendo algo que él detesta cuando estaba de bajón emocional. Encontraba placer en que no me descubriera, era como una victoria a mi favor. Realmente estúpido, muy irracional!

 Segundo hijo entre plantas de coca

Antes del segundo embarazo tema drogas, gastos y salud estaba bajo control. pero mi relación de pareja fue de mal en peor: yo ya no podía ser yo y ese hombre se me hacía insoportable.

Mis prioridades pasaron a ser mis niños y comenzar con buen pie una nueva vida en un rincón de la selva de sudamericana del que me enamoré nada más aterrizar.

En la otra punta del mundo y desquiciada a causa de la relación amor/odio que no mejoraba, tiré la toalla con mi ex.

Afortunadamente tenía a mis pequeños: en ellos me encontraba, por ellos no morí de sobredosis o de un jamacuco.

Eran un límite, pero no pudieron evitar que consumiera casi a diario, como parte de mi rutina.

Sin posibilidad de hacer escapaditas con mis amigos a lugares chic para llevarme una bolsita de paseo, me las agencié para hacerme con material del bueno, del de origen, de ese sin a penas procesar.

Me había acercado tanto a mi gran tentación que vivía rodeada de hectáreas de plantaciones de hoja de coca!

La coca de calidad me produjo un efecto inesperado: me dio por exiliarme en los lavabos a tomar de manera compulsiva mientras me esforzaba por comprender porqué lo estaba haciendo.

De ahí salieron las primeras miniterapias en forma de garabatos sobre papeles que escondía con super paranoia. De locos!

Por cierto, mis hijos son los más felices del mundo. 0 traumas!

 

EL DÍA QUE ME ENAMORÉ PUDE CONFESAR MI ADICCIÓN SECRETA

1ª confesión: al hombre más guapo del mundo (con la ayuda de Oscar Feito)

Seis meses después aún me estremezco al recordar esa noche de magia, sigo llena de amor.


Los días previos al viaje a mi amada selva del Perú estaba totalmente sumergida haciendo nuevas miniterapias para afianzar mi recuperación.

Una de las cosas que apunté ante mi propio desconcierto es que tenía que confesar mis adicciones.

En ningún momento tuve la más mínima intención de destaparme como adicta a la cocaína. Más bien pensaba hablar del tabaco, porros, gasto en compras y poco más.

Coca y selva

Aquel viaje supuso una prueba de fuego para mí: la tentación reside allí y, a pesar de haber sido el escenario de mis peores momentos, me reencontraba por fin con una jungla a la que amaba profundamente

Los malos recuerdos podrían jugarme una mala pasada y para cualquier europeo la coca está a la vuelta de la esquina, y a un precio de risa.

Quería hacer unas tomas de Ayahuasca, así que me preparé a consciencia cuerpo y mi alma para disfrutar de la “medicina de la Amazonía”. Iba fuerte, recuperada, concienciada y sana. 

Si te interesa conocer en profundidad los beneficios de esa raíz amazónica, escríbeme y te cuento todo con detalle. Llevo años buceando en el tema y he trabajado como facilitadora en retiros!

Fueron días de conexión interna y con la naturaleza, de calma, de libertad y de gratitud. Cuando conectas tan profundo contigo y con tu entorno suceden cosas increíbles.

Seguro que ya habrás experimentado alguna vez como el Universo pone ante ti justo lo que necesitas. En ese preciso momento y sin preaviso.

Pues a mí me puso ante un hombre del que me he enamorado para siempre. Si, si! Lo supe nada más verle, es un amor de otra vida. El primer encuentro fue de reconocimiento y pasión, y hasta la segunda cita pasó un día. 

La Academia de Marketing Online

Entre encuentro y encuentro, recibí otra alegría: el gran  Oscar Feito en su fantástico Podcast “La Academia de Marketing Online” respondía a una de mis preguntas sobre privacidad con motivo de su programa número 100.

Ah! Por sino sabes que son, te cuento que los Podcast son lo más parecido a mini programas de radio que se pueden escuchar en los Iphone o en plataformas como Itunes o Ivox.

Son gratis, sencillos de seguir y hay de todas las temáticas que puedas imaginar. ¡Me encantan!

Meses antes había creado una primera versión del blog gracias a los cursos online del gran Joan Boluda y todo eran dudas.

Hacer una página web por mi misma era una de las tareas más chungas de mi nueva hoja de ruta y una vez que había conseguido algo decente, sabía que el siguiente paso era aprender todos los secretos que ofrece la Red para llegar a los hogares de otras mujeres, gente como tú.

Cambié el foco de atención de la coca a algo mucho más sano: volvía a estudiar para transmitir un mensaje diferente a quienes buscaran ayuda a sus dependencias en esto de Internet. Me obsesioné con las formaciones que hacía de madrugada, mientras todos dormían.

Así es como llegué hasta Oscar Feito y se convirtió en uno de mis mejores terapeutas. 

Con cada episodio y cada correo me daba un empujón para impulsarme a hacer realidad mis sueños.

Sus palabras no son sólo lecciones magistrales sobre negocios en Internet sino píldoras de entusiasmo para rebeldes que se salen del camino preestablecido, tal y como él dice.

Gente cálida

De subidón porque Oscar se refería a mí, ante su audiencia, con el mismo cariño que yo le tengo y más feliz que una perdiz llegué a la segunda de cita con mi Príncipe Azul.

Antes de que nos trajeran la cena, vi la bondad en el rostro de mi hombre, miré mi teléfono y, para mi sorpresa, le di al Play para que escuchara la grabación del Podcast del que te hablaba antes.

Algo tan lindo como él merecía la mejor versión de mí, y esa es la “Lola sin miedos”. La saqué de paseo para marcarle un golazo por la escuadra a la “Lola adicta ladrona de sueños” de la dichosa miniterapia del pacto de convivencia temporal entre señoras.

Le conté todo sin temor, sin vergüenza y sin miedo. Si, si, por primera vez confesaba mis problemas a alguien cara a cara.

!Y fue con él, así debía ser!

Después Martín me besó aún más bonito. Tanto que si cierro los ojos todavía puedo sentir sus labios curando mis heridas. Hay presencias que traspasan fronteras sin perder intensidad.

Podría escribir durante horas de amor y desamor, de relaciones que parecen imposibles y de las lecciones que se aprenden cuando quieres con todos los poros de tu piel a alguien que se encuentra en la otra punta del mundo, pero eso ahora no viene a cuento.

También me podría enrollar con eso de que 

Incluso a través de dispositivos móviles y por temas no personales.

Lo sé por experiencia, porque a a mi me ha pasado: porque percibo a Feito como un ángel cuya voz me llena de entusiasmo para luchar por mis sueños y porque la existencia de Martín me hace ser mejor persona. Aunque no les vea, aunque no lo sepan!

Tus relaciones no tienen porque acabar en tu barrio, o en tu ciudad, y casi te obligaría a que abrieras miras de manera urgente si tu entorno no favorece tu recuperación.

Hay presencias que traspasan fronteras sin perder intensidad.

En fin, con todo esto lo que trato de hacer es enviarte un mensaje de esperanza en la Humanidad: se pueden encontrar a auténticos amores en dos días y grandes maestros de la vida en cualquier nuevo paso que des fuera de tu zona de confort.

Hay mucha gente que sabe aceptar las miserias de los demás, sin juzgar.

Si estás atenta y detestas a alguien así, te recomiendo que le hables con el alma y disfrutes de los momentos cálidos que te sucedan, por sino se repiten nunca más.

 

LECCIÓN DE UN YONKY A UNA COQUERA PIJA

Un día se me ocurrió hacer trabajo de campo y contactar con los dependientes que se mueven por el Face.

Para conocer perfiles diferentes a los que conozco, me creé una cuenta anónima y un personaje: LOLA Tabique Blanco.

Me entusiasman los experimentos sociales inocentes que permiten conocer a la gente tal y como es.

Facebook es un buen lugar para encontrar perfiles interesantes. Hay tantos grupos y tan variopintos que es fácil dar en el clavo.

En las redes sociales todos nos mojamos, con lo que explicamos y con lo que callamos. Con dos pares de narices situé mi castigada narizota como foto de perfil y en la de portada otra en la que cubría mi rostro con esta leyenda: Yo, adicta.

Confieso que yo jamás hubiera aceptado a nadie como Lola, ¿qué pensaría los correctos de mis amigos?

Busqué gente en grupos cuyo título en algún lugar ponía la palabra adicción, envié solicitudes de amistad a diestro y siniestro. Tocaba esperar…

Sorprendentemente, en 10 minutos tenía el ok de una decena de personas

Mi encuentro con M. P

Tarará.. Mensaje más que evidente para el que no tenía respuesta:

-¿Nos conocemos? Es que si no me dices si te conozco no,  no te puedo agregar así porque sí..  Era de M. P:

Le comenté mi idea de hacer esta web para ayudar a quienes sus adicciones estaban a punto de llevarles en un callejón sin salida.

Con mi habitual descaro, me tomé la licencia de hacerle preguntas a lo bestia…

Tenía la necesidad de hablar con alguien sobre adicciones y él tenía un master en el tema: sin pudor me dijo que su adicción es la heroína, que estaba muy mal de salud y que arrastra múltiples recaídas que le han roto la vida.

Con naturalidad y sabiduría me dio varias lecciones, de las impagables!

  • Hay gente que cree que porque se meta una droga u otra tiene más nivel que otros. La única diferencia está en las secuelas que provocan en cada uno de nosotros. Es más, cuando pasa lo físico, queda lo psicológico y lo compulsivo y eso es igual para un ludópata, para el que se pincha o para el adicto al sexo…

En esos tiempos, a ratos pensaba en pedir ayuda a nosabíaquién para tratar mi problema pero rápido descartaba la idea. ¿Cuál fue su opinión?

Pues no se… Yo a veces no tengo ganas de llenarme la cabeza sino más bien de vaciarla, me voy y no pasa nada. Para abrirse y ver que no eres una isla, es positivo. Yo lo que recomiendo es amor, hacer cosas que te gusten y pensar que estás en tratamiento para mejorar, que no es un castigo. Si te lo tomas como un castigo y no haces nada con tu vida, puedes pillar unas depres horribles o mil cosas y terminas  volviendo. A mí me están ayudando, ehhh!

Doy las gracias a eso, estaba en lo peor de mi vida, veía todo negro y.. mira!…Hasta conocí a mi rubia y gracias en gran parte a su constante ayuda y cariño me estoy recuperando.

Conozco a esa rubia y es otro milagro de la humanidad.

Ella es una buena chica que jamás ha tenido problemas con drogas, ni con nadie. Sin embargo comprende, apoya y hasta tiene el valor de amar a contracorriente y en la distancia. Tanto cariño fue efectivo y sÍ, M.P se ha alejado del caballo.

Para quitarse el sombrero!

Planes de futuro para un enamorado

La confianza total que nos prestamos nos llevó a hablar de nuestro ayer, del ahora, de los centros de rehabilitación, de la metadona..

Lola defendía que los adictos necesitamos una plan vital que nos sirva como hoja de ruta, aunque sólo sea para ver que tenemos algo más importante que hacer que jodernos la vida!

Con mi nuevo amigo lo tenía fácil: era evidente que amar por primera vez y sentirse amado debía ser su motor. Por fin tenía algo por lo que luchar!

Tener un plan futuro no es muy viable ni me va a ayudar demasiado, el presente es lo que intento mejorar. Me dieron 4 años de vida y ya llevo 5. Voy muy al día, improvisando la vida.

Estas palabras me dejaban sin palabras.

El Universo puso ante mí, de nuevo, un ejemplo de alguien en quien nunca me quise convertir: adicta y enferma. De nuevo, se me rompió el alma al conocer las secuelas físicas que provocan las adicciones.

Joven, con un corazón enorme y una inteligencia emocional tremenda y sin esperanza, creyéndose sin vida en breve…

Y es que sentía que ya estaba en la recta final, sus dolores físicos le atizan a diario como un latiguillo de espinas, capaz de abrir las cicatrices de su época más heavy.

Lloré y lloré como nunca jamás antes en la vida lo había hecho, con una sensación agridulce que me curaba el alma gracias a los lagrimones que limpiaban mi flaco cuerpo generando tal moquerío que eliminó cualquier rastro de coca del que fue mi Tabique Blanco.

Lloraba de rabia contra la droga y de felicidad por sentir muy afortunada al no tener ninguna secuela a consecuencia de mis excesos.

 

¿Quieres saber como están?

GRACIAS A UN ESPEJO Y A ESTOPA HOY ESTOY VIVA!

Las que conocéis la canción “Exiliada en el lavabo” del grupo español Estopa, rápido habréis imaginado porque se llama así la web que ahora lees.

Es la banda sonora de aquella etapa mía, de cuando buscaba la privacidad de un baño como cómplice escénico de aquellos encierros tortuosos donde la droga era la protagonista..

Agradezco al Universo que los hermanos Muñoz me regalaran tantas emociones y tan malos recuerdos con esa maldita canción ;).

A base de escucharla una y otra vez conseguía despertar mi consciencia: Era la que utilizaba cuando iba de coca para atormentarme.

Pocas veces pensaba en frío lo destructivo que podía llegar a ser mi comportamiento y en lo catastróficas que serían las consecuencias si me hubieran descubierto.

Quienes más me angustiaban fueron los Estopa, que me gritaban con mucho arte que dejara eso ya y contara que estaba enganchada. Qué amargos ratos!

Pobre diabla

Como ya sabéis, el mío no fue un cambio milagroso así que durante una época esnifaba y a la vez me aplicaba las prácticas de coaching que yo misma iba adaptando al tratamiento de las adicciones.

Imagíname tratando de hacer una “Hoja de ruta para ser libre” con tal rigidez en las manos que ni siquiera podía escribir. Algún día quizá te enseñe esos garabatos, una locura!

Pues bien, una madrugada me encontré cantando la dichosa canción de los Estopa en el espejo de mi baño y se produjo algo inaudito: por mis ojos empezaron a brotar lágrimas como puños durante 3 minutos y a una velocidad de vértigo.

Cuando acabó la música, me observé durante unos minutos y con los ojos desquiciados y la boca seca me dije más de 30 veces “Soy adicta”. Ese día todo cambió!

En el reflejo de mi imagen pude ver el problema y la única solución: YO.

Mis adicciones eran consecuencia de un dolor de alma tan desgarrador como mi aspecto y la cura estaba dentro de mio. Punto.

A las pocas semanas, los lavabos dejaron de ser mi lugar favorito de consumo para convertirse en testigos de mi recuperación.


Espejo, espejito..

En ese proceso de autoconocimiento me ayudé de mi propia imagen, y es que he llegado a la conclusión de que los espejos son objetos súper útiles y sabios.

También me gustan porque son discretos, al menos para una servidora, cuya presencia puedo llegar a obviar durante semanas y semanas.

En una mala época obvié mi imagen de tal manera que cuando me ví reflejada en un escaparate entendí porqué se me caían los pantalones. Pesaba 49 kg y mido 1.68!

A día de hoy aun no me miro demasiado, pero cuando lo hago, trato de verme muy bien.

NOS CUENTAS CUAL ES TU BANDA SONORA? ENTRE TODAS PODEMOS HACER UN RECOPILATORIO INTERESANTE!