DEL EXCESO A LA DEPENDENCIA Y PRIMERAS ACCIONES PARA EL CAMBIO DE VIDA

Si ahora mismo te crees capaz de abandonar esos hábitos que te están complicando la vida sin esfuerzo, hazlo de inmediato! Deja de leer y vete a celebrarlo por todo lo alto porque por desgracia no es nada habitual.

Quienes conocemos las adicciones de cerca sabemos que cuando iniciamos la lucha contra ellas es cuando demuestran su “poderío”.

En mi caso, del uso pasaba al abuso hasta que las sustancias o acciones que me provocaba placer se convertían en un recurso que utilizaba para anestesiarme el alma en los momentos de dolor.

Primeros síntomas para detectar conductas adictivas.

Casi nadie sabe identificar ese momento clave en que el problema pasa de castaño a oscuro.

Llegan, se instalan y cuando tratas de abandonar el hábito, la cosa se complica. Lo sé por experiencia.

En sus inicios no molestan demasiado pero el hecho de no oponerles resistencia también las afianza, así que la única opción es pasar a la acción.

Se apoderan de nosotras poco a poco, y se agarran tan fuerte a nuestras emociones que las percibimos como cómplices, no como adversarias.

Yo me servía de excusas como que la vida no me iba de un gramo más en cuerpo, ni de otra noche en vela en la oficina trabajando como una enferma. Ah! Y como premio por mi buenhacer, me compraba dos pares de zapatos en Internet que nunca iban a pisar la calle.

 

¿Sabes qué? A menudo, comenzar a tomar consciencia del problema implica que reincidas para ponerte a prueba y acumular fracaso tras fracaso.

Es justo esa sensación de que ya está tratando de frenar a la sustancia o a la conducta y que es más sencillo continuar con ese hábito que abandonarlo la que debe hacer saltar todas las alarmas.

 

Primera estrategia para enfrentarte a un cambio de vida

Dupliqué mi persona y decidí que la Lola sana tenía que compartir tiempo y espacio con la Lola adicta para ver si ese tipo de separación paulatina no resultaba tan traumática como las anteriores.

COMENCÉ POR SENTAR LAS BASES Y ESTO FUE LO QUE ESCRIBÍ.

 

Nesité pasarlo mal y aprender de varias épocas chungas a todos los niveles para tomar consciencia de que lo que necesitaba era un plan para abordar la “Misión recuperar a Lola. No bastaba con tirar de voluntad.

Que a qué hora voy a fumarme el ultimo cigarrillo de mi vida?

Que qué día voy a dar de baja mi tarjeta de crédito?

Comorr?

Recuerdo que disfruté muchísimo pensando en los beneficios de la Miniterapia, pero lo pasé francamente mal cuando tomé lápiz y papel para hacerla yo misma.

Todo me parecía un auténtico misterio y la situación me hacía sentir bastante incomoda: ángel y demonio hablándome a la vez.

 

!Ah, aquí podéis leer los otros pasos a los que me refería antes!

 

 

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