EL DÍA QUE ME ENAMORÉ PUDE CONFESAR MI ADICCIÓN SECRETA

1ª confesión: al hombre más guapo del mundo (con la ayuda de Oscar Feito)

Seis meses después aún me estremezco al recordar esa noche de magia, sigo llena de amor.


Los días previos al viaje a mi amada selva del Perú estaba totalmente sumergida haciendo nuevas miniterapias para afianzar mi recuperación.

Una de las cosas que apunté ante mi propio desconcierto es que tenía que confesar mis adicciones.

En ningún momento tuve la más mínima intención de destaparme como adicta a la cocaína. Más bien pensaba hablar del tabaco, porros, gasto en compras y poco más.

Coca y selva

Aquel viaje supuso una prueba de fuego para mí: la tentación reside allí y, a pesar de haber sido el escenario de mis peores momentos, me reencontraba por fin con una jungla a la que amaba profundamente

Los malos recuerdos podrían jugarme una mala pasada y para cualquier europeo la coca está a la vuelta de la esquina, y a un precio de risa.

Quería hacer unas tomas de Ayahuasca, así que me preparé a consciencia cuerpo y mi alma para disfrutar de la “medicina de la Amazonía”. Iba fuerte, recuperada, concienciada y sana. 

Si te interesa conocer en profundidad los beneficios de esa raíz amazónica, escríbeme y te cuento todo con detalle. Llevo años buceando en el tema y he trabajado como facilitadora en retiros!

Fueron días de conexión interna y con la naturaleza, de calma, de libertad y de gratitud. Cuando conectas tan profundo contigo y con tu entorno suceden cosas increíbles.

Seguro que ya habrás experimentado alguna vez como el Universo pone ante ti justo lo que necesitas. En ese preciso momento y sin preaviso.

Pues a mí me puso ante un hombre del que me he enamorado para siempre. Si, si! Lo supe nada más verle, es un amor de otra vida. El primer encuentro fue de reconocimiento y pasión, y hasta la segunda cita pasó un día. 

La Academia de Marketing Online

Entre encuentro y encuentro, recibí otra alegría: el gran  Oscar Feito en su fantástico Podcast “La Academia de Marketing Online” respondía a una de mis preguntas sobre privacidad con motivo de su programa número 100.

Ah! Por sino sabes que son, te cuento que los Podcast son lo más parecido a mini programas de radio que se pueden escuchar en los Iphone o en plataformas como Itunes o Ivox.

Son gratis, sencillos de seguir y hay de todas las temáticas que puedas imaginar. ¡Me encantan!

Meses antes había creado una primera versión del blog gracias a los cursos online del gran Joan Boluda y todo eran dudas.

Hacer una página web por mi misma era una de las tareas más chungas de mi nueva hoja de ruta y una vez que había conseguido algo decente, sabía que el siguiente paso era aprender todos los secretos que ofrece la Red para llegar a los hogares de otras mujeres, gente como tú.

Cambié el foco de atención de la coca a algo mucho más sano: volvía a estudiar para transmitir un mensaje diferente a quienes buscaran ayuda a sus dependencias en esto de Internet. Me obsesioné con las formaciones que hacía de madrugada, mientras todos dormían.

Así es como llegué hasta Oscar Feito y se convirtió en uno de mis mejores terapeutas. 

Con cada episodio y cada correo me daba un empujón para impulsarme a hacer realidad mis sueños.

Sus palabras no son sólo lecciones magistrales sobre negocios en Internet sino píldoras de entusiasmo para rebeldes que se salen del camino preestablecido, tal y como él dice.

Gente cálida

De subidón porque Oscar se refería a mí, ante su audiencia, con el mismo cariño que yo le tengo y más feliz que una perdiz llegué a la segunda de cita con mi Príncipe Azul.

Antes de que nos trajeran la cena, vi la bondad en el rostro de mi hombre, miré mi teléfono y, para mi sorpresa, le di al Play para que escuchara la grabación del Podcast del que te hablaba antes.

Algo tan lindo como él merecía la mejor versión de mí, y esa es la “Lola sin miedos”. La saqué de paseo para marcarle un golazo por la escuadra a la “Lola adicta ladrona de sueños” de la dichosa miniterapia del pacto de convivencia temporal entre señoras.

Le conté todo sin temor, sin vergüenza y sin miedo. Si, si, por primera vez confesaba mis problemas a alguien cara a cara.

!Y fue con él, así debía ser!

Después Martín me besó aún más bonito. Tanto que si cierro los ojos todavía puedo sentir sus labios curando mis heridas. Hay presencias que traspasan fronteras sin perder intensidad.

Podría escribir durante horas de amor y desamor, de relaciones que parecen imposibles y de las lecciones que se aprenden cuando quieres con todos los poros de tu piel a alguien que se encuentra en la otra punta del mundo, pero eso ahora no viene a cuento.

También me podría enrollar con eso de que 

Incluso a través de dispositivos móviles y por temas no personales.

Lo sé por experiencia, porque a a mi me ha pasado: porque percibo a Feito como un ángel cuya voz me llena de entusiasmo para luchar por mis sueños y porque la existencia de Martín me hace ser mejor persona. Aunque no les vea, aunque no lo sepan!

Tus relaciones no tienen porque acabar en tu barrio, o en tu ciudad, y casi te obligaría a que abrieras miras de manera urgente si tu entorno no favorece tu recuperación.

Hay presencias que traspasan fronteras sin perder intensidad.

En fin, con todo esto lo que trato de hacer es enviarte un mensaje de esperanza en la Humanidad: se pueden encontrar a auténticos amores en dos días y grandes maestros de la vida en cualquier nuevo paso que des fuera de tu zona de confort.

Hay mucha gente que sabe aceptar las miserias de los demás, sin juzgar.

Si estás atenta y detestas a alguien así, te recomiendo que le hables con el alma y disfrutes de los momentos cálidos que te sucedan, por sino se repiten nunca más.

 

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