EL SECRETO PARA MANTENERSE LIBRE DE DEPENDENCIAS

Se sabe que el factor mental es básico para superar cualquier dificultad, y en el caso de las dependencias es vital mantenerse firme en el deseo de conservar el control de tu vida, hasta en los peores momentos.

Probablemente ya habrás comprobado que el estado de ánimo determina la percepción que tenemos sobre cualquier cosa.

Dicho de otra manera: somos lo que pensamos y nos convertimos justo en esa imagen que nos hacemos sobre nosotras mismas.

Atención! De manera involuntaria puedes modificar tu entorno y las relaciones con los demás en base a las emociones con las que des cada paso.

No me refiero sólo a grandes acciones como rehabilitarte de una adicción, también es aplicable a las pequeñas acciónes del día a día.

Es más, por mi experiencia y la de muchas otras personas con las que hablo del tema, no te vas a desprender de tus adicciones hasta que no te proyectes a ti misma como una persona sana y merecedora de una vida saludable.

El pez que se muerde la cola

Nosotras, las adictas, somos algo más inestables que el resto de la gente y nuestra vida también lo es, porque tendemos a provocar altibajos para justificar las acciones que nos están dañando.

Un día nos levantaremos con ganas de comernos el mundo y a las 12 de la mañana, de repente, nos encontramos sumergidas en nuestra propia miseria. ¿Cierto?

Las adicciones provocan mucho dolor; el mismo que tratamos de aliviar con la propia adicción, otorgándole un poder mayor y aminorando nuestras fuerzas.

 

Y es que la propia adicción nos invita a huir de aquello que no nos gusta y de los problemas del día a día, presentándose como el antídoto de todos nuestros males.

A menudo nos resulta más fácil refugiarnos en esa trinchera letal que lamernos y curarnos nuestras heridas.

Al estar de bajas de ánimo, trasladamos nuestro malestar a todo aquello que realizamos cosechando resultados que no nos satisfacen y, para sentir un alivio temporal, utilizamos la dependencia como consuelo.

 

Y así cada vez más, con menos consciencia, en mayor grado y hasta el límite que tú te marques.

Cuando tomamos consciencia de que es la trampa que la propia adicción utiliza para retroalimentarse, somos capaces de frenar ese ciclo autodestructivo porque la descubrimos como la enemiga a batir, como un límite a nuestro desarrollo personal.

Y la odiamos, con respeto, pero con una posición de superioridad respecto a su influencia sobre nosotras y su poder en nuestra toma de decisiones.

Entonces, y sólo en ese momento, y cuando has aprendido de las lecciones anteriores a base de fracasos y victorias es cuando puedes comenzar a sentirte digna de ser tu mejor versión.

El poder sanador del bienestar ahuyenta las dependencias

La clave, o el secreto, está en aprender a tratarte como una adicta en recuperación (de por vida), que ha tenido el coraje de convertir una gran dificultad en una oportunidad para conocerse profundamente y amar sus virtudes y defectos, simplificando la vida y luchando sin dramas para conseguir creerse merecedora de ser libre.

Y ese malestar cíclico del que se alimentaba tu adicción es rechazado por cada poro de tu piel, pudiendo llegar a instalarse tal satisfacción en lo más profundo de tu ser que sientes que ya no haya vuelta atrás.

El respeto y la admiración que te otorgues como ser humano merecedor de lo mejor: y lo mejor es vivir libre de adicciones.

Porque alzar el vuelo comienza a ser más divertido que mantenerse en esa espiral destructiva que te ha ido acompañando.

Hacer las mil y una para aprender a amarte por encima de todas las cosas, pase lo que pase, hagas lo que hagas, es el gran secreto.

MINDFULNESS PARA VENCER LAS ADICCIONES

  • Lola, ¿qué puedo hacer para controlarme justo antes de “pecar”? Acabo de salir del trabajo y no puedo dejar de pensar en ir a ver a …
  • Hola, M.A, ¿cómo estás’?. Presta toda tu atención en tu cuerpo y observa cómo se aleja el deseo compulsivo sin juzgarte.

No sé si sonó demasiado abstracto o la chica se imaginó que la iba a poner a hacer ejercicios de respiración en medio de un atasco. Nunca más supe de ella, pero me reafirmo en la respuesta.


¿ Qué es eso de la atención plena?

Todo eso de encontrarse con tu esencia, eliminar el Ego o practicar el Mindfulness parece de lo más complicado pero os aseguro que no lo es.

Ni siquiera para nosotras, las adictas que tenemos mayores dificultades para controlar inputs y emociones.

El porqué no puede ser más simple: nadie que lo practica lo considera difícil, sólo las personas que nunca se ha atrevido a hacerlo creen que “no es para ellas”.

Simplificando mucho el tema: consiste en acercarse al aquí y al ahora. No va de aprender a levitar entre nubes de algodón para aterrizar en un mundo ideal donde todo es perfecto.

Tampoco es necesario tener interés por el budismo, ni requiere de incomodas y largas meditaciones: se trata de aprender a observar qué sucede dentro de ti.

¿Cómo se hace? Pues en esos minutos debes actuar como espectadora, como alguien que justo en ese momento tiene una única intención: fijar toda la atención en su interior, utilizando la respiración y el cuerpo como aliados.

Como sucede con cualquier experiencia desconocida de la que mucho hemos escuchado hablar pero nos suena algo lejana, lo que cuesta es empezar.

Una vez más consiste en derribar esas barreras mentales que nos impiden acercarnos a lo desconocido.

Beneficios de la meditación

Podría hacer un listado largo y aburrido amparándome en estudios con nombres largos de universidades del mundo mundial que los avalan, pero a estas alturas de la película no merece la pena.

Sí, es indiscutible que es un buen complemento para mantenerse en equilibrio físico y mental. Para mi es la mejor medicina para casi todos los males y no es cosa mía, desde hace más de 30 años hay pruebas científicas que demuestran que va realmente bien para el cuerpo y para el alma.

¿Sabés porqué para las personas con problemas de dependencias es perfecto?

Porque actúa directamente sobre la corteza prefrontal  (ese trocito de materia gris que queda atrofiada por las adicciones y que causa tantas recaídas: la meditación ayuda a regenerar neuronas de las zonas de nuestro cerebro que han sido dañadas por los malos vicios: memoria, decisión, juicio y pensamiento.

Hasta aquí, quiero que te quedes con estos dos mensajes:

  1. Sólo tienes que trasladar tu atención a tu cuerpo y tu respiración o a alguna imagen cuando tu mente (ego) comience a divagar.

  2. Es sencillo y va muy bien si se dedica un rato cada día.

     

Cosas que debes saber

  • No confundir ejercicios de relajación con la meditación. A veces no tienen el mismo objetivo:

La meditación busca mejorar la atención y concentración.

  • En poco más de dos semanas los resultados están garantizados.

10  minutos al día es suficiente y 20 es el tiempo diario ideal.

  • Se inicia con una postura adecuada y el foco en la respiración.

Ponte cómoda y deja que el aire fluya.

  • Decide antes de la práctica como vas a gestionar las distracciones

Truquillos: llevar la atención a un punto de tu cuerpo, abrir los ojos para ver una imagen, imaginar pensamientos como aves que observas como se alejan, detectar y nombrar la emoción… Después regresa a tus adentros a través de tu respiración.

 

¿Quieres evaluar si esta técnica es buena para tí?

 

7 VERDADES SOBRE LAS RECAÍDAS QUE NO DEBERÍAS OLVIDAR

Si hay algo que agradezco de las todos los tropezones que he dado en mi vida, es que han sido una fuente de información inagotable.

He aprendido tanto de las victorias y como de las derrotas, y ahora comparto contigo mis secretos para mantenerme a salvo.
!Ojo! Desde ya te recomiendo estar alerta porque tu enemiga va a tratar de alejarte de esta lectura.

 

  1. Hasta cuando brillan por su ausencia deben ser vigiladas de cerca.

Nos guste o no, las recaídas son más habituales de lo que imaginas. Esa es la peor noticia, y la buena entre las malas es que puedes evitarlas sin esfuerzo.

Ni siquiera cuando te sientas libre vas a poder bajar la guardia, nunca, jamás!

  1. El riesgo es real porque nuestros circuitos neuronales han quedado afectados

Además, de por vida nos van a perseguir recuerdos inconscientes que invocan sensaciones de placer creadas de manera artificial gracias a la acción o sustancia de la que hemos estado abusando durante un tiempo.

Recuerda que has quedado un poco tocada y que esas conexiones continúan adormecidas, pero están.

 

  1. Ten bien presente que tus adicciones se van a querer manifestar una y mil veces, aunque trates de evitarlo con todas tus fuerzas.

Detectar el deseo es el primer paso y rechazarlo sin que a tu voluntad tenga que intervenir.

Dispones de un plazo de tiempo muy corto para rechazarlo por lo que el mensaje de oposición que emitimos debe ser claro, conciso y sencillo para que la respuesta sea firme.

Las adicciones tan treguas, pero se resisten a desaparecer.

 

  1. Convertir el fracaso en una lección es síntoma de madurez, como mujer y como adicta.

A nivel personal me dice de ti que sabes ver lo positivo hasta en los momentos de mayor dificultad y como adicta es una señal inequívoca de que vas por el buen camino.

Ahora te voy a ser sincera, y es que debes saber que se necesitan muchas tablas para con seguir tal hazaña.

Cuando has adquirido un buen nivel de autoconocimiento y sabes aceptar sin juzgar tus errores, todo se vuelve más sencillo.

Para alejar las adicciones, debes asimilar el significado de los mensajes que te ha ido enviando en relación a tus emociones.

  1. Aunque las intenciones sean las mejores, vas a necesitar un cambio radical en tu vida.

Para mantenerte lejos de los malos hábitos, otra de las claves es no volver a impregnar tu rutina de tics adictivos.

No basta con querer una alternativa para tu vida, también es necesario que tu actitud esté abierta a conocer otras maneras de proceder que en nada se parecen a las rutinas que te han acompañado hasta ahora.

No creo en los milagros, y lo que me parece realmente anormal es que alguien cambie de la noche a la mañana y que lo haga gracias a unas pautas de conducta que le han impuesto o recomendado desde fuera, casi imposible.

Se mantiene a salvo quien no deja margen a las adicciones negativas, abandonar hábitos forma parte de un proceso de cambios mucho más profundo.

 

  1. El malestar, el dolor y el sentimiento de culpa son horribles los momentos posteriores a las recaídas.

Llega el día en que no puedes justificar tu falta de voluntad como un desliz sin importancia y sientes que el error que has cometido no es un tropiezo más. A partir de ese momento las sensaciones que recibes son muy diferentes a las de una resaca cualquiera, y el sufrimiento te hace padecer más que de costumbre.

Alejar estas emociones no es tarea fácil justo en los momentos posteriores a la toma de consciencia de una nueva recaída.

El dolor que provocan es terrible, te aviso para evitar sorpresas desagradables: es necesario descansar y tomar aliento para sobreponerse.

 

  1. Entras en una espiral compulsiva que te puede llevar a situaciones de alto riesgo para uno mismo y para los demás

Créeme cuando te digo que no exagero y no trato de asustarte: es estremecedor escuchar los momentos trágicos que cuentan chicas como tu cuando retoman una adicción con más fuerza.

Una vez que el impulso que permite la adicción se ha desatado, las conductas se vuelven más compulsivas que de costumbre y los peligros se multiplican.

Los excesos se pagan muy caros cuando recaes.

LOS 5 BENEFICIOS DE LAS MALDITAS RECAÍDAS.

 

  1. Marcan el inicio de la recuperación definitiva.

¡Si, si! Cada segundo que respiramos puede ser el que marque un nuevo comienzo.

Sería ideal que dieras el paso hacia tu libertad cuando abandones tus malos hábitos, pero si no es así no tienes porqué tirar la toalla porque tu logro puede ser aún mayor.

Además, que trabajes en ti aun cuando estés en una fase activa, siempre es una buena noticia.  En el peor de los casos, cuando se está en muy mal momento y creas haber tocado fondo, se produce el efecto rebote.


  1. Nos ayudan a detectar cuales son las artimañas de nuestra dependencia.

Con un buen a análisis previo sobre como las adicciones actúan sobre una misma, se evita más de un tropezón.

El problema a veces es que no conocemos a fondo como las dependencias ejercen su poder sobre nosotras: consiste en desenmascarar a las adicciones y vigilarlas de cerca para detectar si mutan y qué forma adoptan.

Cuando la recuperación va acompañada de un proceso transformador una mala adicción te lleva a otras adicciones positivas vinculadas con el bienestar, pero cuando no has atajado el problema de raíz ya puedes imaginar que sucede: hay mujeres que aprovechan una recaída para adoptar otra nueva  adicción o para permitir que cojan fuerza los otros vicios hábitos que habían sido eclipsados por tu gran problema.


  1. Sentirnos vulnerables nos humaniza.

Es genial ser una superheroína que siempre consigue todo lo que quiere en el primer intento, pero eso no es en absoluto lo más habitual y no tienes por qué preocuparte si hasta la fecha habías intentado aparcar tus dependencias sin éxito.

Errar es sano, es beneficioso para llegar hasta lo que realmente quieres.

En este punto te animo a que hagas u recorrido interno hasta tu esencia y te respondas sinceramente si ya conoces a fondo cuales son los puntos débiles que te pueden alejar de tus sueños.

Mientras no arranques las malas raíces, vas a seguir siendo débil y continuaras con esa tendencia tan femenina de sentirnos unas pobres almas en pena  por culpa de nuestro entorno y un pasado traumático.

Ese no es el rol que debes adquirir para vencer: no eres una mártir, eres una luchadora.


4. Pone en evidencia la magnitud del problema.

Trabajar en tu recuperación y ser consciente que tienes una lucha contra las dependencias da mucha fuerza y nos pone en tensión para estar preparadas.

La pasividad refuerza el poder de nuestra enemiga ya que las adicciones son incansables.

Es durante esos momentos en los que estamos despistadas y confiadas en que se despiertan los circuitos mentales que nos recuerdan cuales han sido nuestras fuentes de placer.

En algunas mujeres se despiertan dependencias muy antiguas durante momentos de cambios de ciclo vital y experimentan conductas adictivas diferentes a las que se habían vivido en épocas anteriores.


  1. Obliga a replantearte si el plan que te impulsa a huir del proceso adictivo es válido, o si realmente lo tienes.

Por supuesto, no con esto te animo a que te líes a hacer justamente lo que no debes para replantearte si tiene sentido que sigas haciendo el tratamiento que llevas ahora y verifiques las bondades de otras opciones que en este momento no están a tu alcance.

Me refiero a que las recaídas te llevan a evaluar la efectividad de las acciones que estabas llevando a cabo para conseguir vivir libre de adicciones. No importa cuántas veces tengas que rectificar, lo que tienes que conseguir es mantener el entusiasmo y la energía positiva a niveles máximos, y así poder usar con garantía todas las armas de las que dispones para llegar hasta tu libertad.

PRIMEROS PASOS PARA ABANDONAR TUS ADICCIONES SIN DRAMAS

Durante años me esforcé en conocer los porqués de las dependencias pero fui incapaz de diseñarme un tratamiento a medida: mi principal dificultad fue reconocerme a mí misma como adicta.

Cuando conseguí desprenderme del pánico a aceptar mi situación, me puse manos a la obra utilizando estas estrategias.

1. Observarse desde “el otro lado”:

Aceptar la realidad es el primer paso que lleva a abandonar cualquier adicción, y a menudo el más complicado. ¡eso es incuestionable!

Si tienes consciencia sobre tu problema, ¡enhorabuena!

En cualquier caso te invito a desenmascarar a la adicta que llevas dentro, diferenciarla de tu yo esencia y extraerla como si de una energía que te ha poseído se tratara.

No te bloquees en este punto, aunque en principio te resulte complicado o estúpido imaginar algo asíte va ayudar a analizar qué te está sucediendo.

La idea es que te observes sin juzgarte, como si estuvieras en el cine y fueras una espectadora más de tu vida.

Así vas a ser capaz de reconocerte en algunas acciones y rechazar otras tantas que son fruto de la adicta que te ha invadido.

2. Personificar la adicción.

Ponle un nombre, un icono, un amuleto, una foto estática en forma de mal recuerdo, un lugar, lo que quieras… pero piensa en cualquier cosa que simbolice tu lucha por estar recuperada.

Merece la pensque dediques un buen rato a identificarla correctamente porque te va acompañar durante bastante tiempo, es tu gran enemiga a batir.

La imagen debe ser significativa para que recuerdes la tragicomedia por la que has pasado y el combate que estás librando.

Si en algún momento consideras necesario hacer un cambio, ¡perfecto!

Es síntoma de que has madurado en tu recuperación y que la libertad por la que trabajas está más cerca.

3. Pacto de convivencia temporal.

Cuando seas capaz de detectar e identificar a la adicta que cohabita en ti, trátala con el respeto que merece.

Por favor, no la menosprecies ni le opongas resistencia sin sentido. NO hasta que no estés preparada!

Lo correcto sería realizar un acuerdo temporal con esa adicta que cohabita en ti.

En la práctica, presta mucha atención a cuál de las dos marca las normas y los limites.

4. Actuar como si ya te estuvieras recuperada

Si en esa bipolaridad inducida de la que te hablaba en el punto 1 te identificas sin dificultad con tu yo esencia, te va a resultar sencillo sentirte libre de adicciones.

Sabes porqué? El encuentro interior te muestra lo más puro y bonito que hay en ti como mujer y como ser humano, y de manera automática vas a querer aferrarte a esas sensaciones de profundo bienestar.

Ahí reside la fuerza que te va a mantener con la energía positiva y la actitud triunfalista que te va a llevar a superar tus adicciones.

Saborear la victoria antes de que se produzca hace que mantengamos el nivel de entusiasmo a tope.

En este punto no importa si tu yo adicta aún está en activo, el foco de atención se mantiene en tu autoestima y en vencer la resistencia al cambio.

Parece increíble, pero también tememos a los cambios que nos benefician.

5. Definir un plan estratégico y automatizar procesos.

Una vez que tengas lista la hoja de ruta que marcará tu rehabilitación, eres responsable de tomar acción. Parece el paso más sencillo pero no lo es, ¡ojalá!

Si vas justa de voluntad, lo ideal es que te pongas en  modo “piloto automático”: te tienes que dejar llevar por lo que has decidido que debes hacer en tu nueva vida. Sin cuestionar nada, al menos durante unos días.

Si está agendado, estandarizado y pautado mejor que mejor porque no habrá espacio enérgico ni tiempo para que ese mal vicio pueda entrometerse en tu rutina, en tu vida.

Ojo!  Esta técnica es genial cuando ya sabes qué es lo que te hace feliz.

Diseñar una vida mejor es muy emocionante pero durante el proceso vas a encontrar algunas dificultades y el mayor error puede ser que te decantes por seguir unas pautas de conducta que no se identifique con tu esencia.

No deberías permitir que tu recuperación no vaya en armonía con tus deseos, con tu manera de vivir y sentir.

Además, es tuya, y debes decidir desde la consciencia como quieres escribir el punto y final de esa pesadilla.

6. Declarar una guerra abierta a las adicciones.

Con entusiasmo, valor y una estrategia ya tienes suficiente para salir a batallar.

No nos podemos pasar la vida postergando el momento de aplicar el cambio que tenemos en mente.

Lo siento, la vida es dura y nunca tenemos la certeza de que todo pueda ir bien. No importa, no vas a estar sola.

Es más, haz el cambio cuanto antes porque con el tiempo las adicciones (y todos los problemas) se complican..

Aunque tu autoestima no está en sus niveles más altos: Actúa, recuerda que es lo has decidido!.

Cuando te sientas débil, no olvides refugiarte y descansar en las trincheras que habrás ido detectado en el camino hacia tu libertad, en esos nuevos apoyos que debes incluir en tu hoja de ruta.

MUJERES Y HOMBRES: ¿CÓMO VIVEN SUS ADICCIONES?

Al investigar sobre el perfil de las personas que asisten a tratamientos para tratar sus adicciones, descubro lo que ya me temía: el porcentaje de mujeres apenas alcanza al 30%.

Otro ejemplo de que las estadísticas no reflejan la realidad social.

No me puedo creer que los hombres tengan una mayor tendencia a las adicciones que nosotras, no es cierto.

Lo que sucede es que el miedo de las mujeres al rechazo social es mayor, eso y nos impide pedir ayuda profesional.

Tengo la certeza de que demasiadas mujeres desayunan antidepresivos mojados en alcohol, entregan sus  ingresos a los juegos de azar, destruyen sus cuerpos de revista sin alimentar o se enganchan a amores que generan una  violenta dependencia. Y si, la mujer perfecta también puede ser dependiente química o conductual.

En las calles, sobretodo, nos encontramos dos perfiles de chicas dependientes:

  • Mujer destrozada física y mentalmente que se alimenta del dolor masculino y la compasión femenina, sintiéndose temerosa y casi indigna…
  • Lolas, o sea, tías como yo y probablemente como tú misma. Anónimas, medio depresivas, con una intensa vida y un gran potencial para convertir un problema en una oportunidad.

Por desgracia, bastante a menudo el auxilio llega en situaciones límite y las drogadictas y alcohólicas con problemas mentales y de salud o ludópatas descubiertas por sus familias son el perfil de señora que más abunda en los centros de tratamiento y terapias (anywhere, no sólo en España).

Cada adicta es un mundo y tiene su propia historia pero detesto que la mayoría tenemos algo en común y compartimos el kit de la cuestión: tratamos de aliviar los dolores de alma y compensamos carencias afectivas con adicciones y dependencias que durante años mantenemos en secreto.

Los hombres también curan sus heridas con remedios contraproducentes, cierto.

Ellos no tienen esa tendencia tan femenina de acumular mini vicios: son más propensos a quedar presos de las dependencias a consecuencia de la repetición de acciones poco saludables que les que destruyen la voluntad.

También son muchos los afectados por una situación traumática que les provoca shock adictivo.

Esto es lo que dicen los expertos, los informes y mi propia experiencia.


Principal barrera mental por sexos

Podría escribir un libro al respecto pero no es necesario.

Somos el resultado de la evolución humana y nuestro rol más primitivo también influye en cómo nos enfrentamos a las adicciones.

  • Las mujeres no nos creemos con derecho a confesar lo que nos está sucediendo por los estigmas propios y heredados con los que cargamos: en lo más profundo de nuestros genes está escrito que debemos cuidar a nuestra familia y ser la hija o amiga perfecta. Hasta las más rebeldes sentimos algo parecido, es inevitable!
  • Muchos hombres se consideran los responsables de abastecer a la familia de todo lo necesario para asegurar su bienestar material. Chicos, esa energía no es compatible con los procesos adictivos: los vicios son ladrones de atención, billetes y reputación.

MUJERES

  1. Necesitamos más tiempo para reconocer nuestra dependencia y pedir socorro.
  2. Evitamos pedir ayuda profesional y cuando lo hacemos, estamos en peor estado físico y metal que ellos.
  3. Creen que los centros de rehabilitación están diseñados por hombres y para hombres y no es cierto, se establece un talante masculino porque ellos son más.
  4. Mayor tasa de abandono sin éxito de tratamientos de recuperación en centros de internamiento.
  5. La baja autoestima y el sentimiento de culpa son los dos focos de dolor más comunes.
  6. Prefieren tratamientos personalizados, hechos a medida.
  7. Exteriorizan emociones y sentimientos con mayor facilidad y eficacia.
  8. Al inicio muestran rechazo a los tratamientos en grupo, pero una vez que encuentran un grupo con un perfile similar al suyo, encuentran grandes apoyos que duran de por vida.
  9. La presencia de hombres les cohíbe a la hora de abordar cuestiones íntimas con naturalidad.
  10. Cuando tienen antecedentes de codependencia o bidependencia * hay muchas posibilidades de repetir dicho comportamiento en centros mixtos.

HOMBRES

  1. No se cuestiona tan a menudo los procedimientos que se siguen en las terapias de recuperación.
  2. Tienden a una actitud colaborativa con el grupo.
  3. Evitan recrear episodios traumáticos y diseñar planes de futuro.
  4. Muestran mayor interés en las terapias regladas que facilitan pautas de conducta a seguir
  5. No consideran una mala opción iniciar relaciones de amor con personas en su misma situación.
  6. Viven las recaídas con un sentimiento de culpa inferior.
  7. Un estilo de relacionarse menos emocional, más práctico y anecdótico.
  8. Menor presencia frecuente de perturbaciones afectivoemocionales y trastornos depresivos.
  9. Viven con mayor intensidad el momento presente.
  10. Menor índice de bidependencia*, por lo que gozan de una mayor independencia a la hora de tomar decisiones.

*Carlos Sirvent (1994): “la bidependencia o doble dependencia es el conjunto de actitudes, comportamientos y afectos denotativos de que, al margen de la específica adicción (o adicciones tipificadas como tal), existe una dependencia de personas o situaciones de carácter sociopático que condiciona relevantemente el quehacer del afectado y probablemente de la persona o personas involucradas. El sujeto bidependiente adquiere un hábito pasivizante y se instala en una deliberada falta de autonomía, salvo en lo referido a mantener su adicción (buscar recursos, comprar droga, etc.). En lo demás prefiere no tomar decisiones, optando por asumir un menoscabo de su autonomía que puede llegar a ser invalidante.

POR MI PARTE ES SUFICIENTE….COMENTARIOS?

DEL EXCESO A LA DEPENDENCIA Y PRIMERAS ACCIONES PARA EL CAMBIO DE VIDA

Si ahora mismo te crees capaz de abandonar esos hábitos que te están complicando la vida sin esfuerzo, hazlo de inmediato! Deja de leer y vete a celebrarlo por todo lo alto porque por desgracia no es nada habitual.

Quienes conocemos las adicciones de cerca sabemos que cuando iniciamos la lucha contra ellas es cuando demuestran su “poderío”.

En mi caso, del uso pasaba al abuso hasta que las sustancias o acciones que me provocaba placer se convertían en un recurso que utilizaba para anestesiarme el alma en los momentos de dolor.

Primeros síntomas para detectar conductas adictivas.

Casi nadie sabe identificar ese momento clave en que el problema pasa de castaño a oscuro.

Llegan, se instalan y cuando tratas de abandonar el hábito, la cosa se complica. Lo sé por experiencia.

En sus inicios no molestan demasiado pero el hecho de no oponerles resistencia también las afianza, así que la única opción es pasar a la acción.

Se apoderan de nosotras poco a poco, y se agarran tan fuerte a nuestras emociones que las percibimos como cómplices, no como adversarias.

Yo me servía de excusas como que la vida no me iba de un gramo más en cuerpo, ni de otra noche en vela en la oficina trabajando como una enferma. Ah! Y como premio por mi buenhacer, me compraba dos pares de zapatos en Internet que nunca iban a pisar la calle.

 

¿Sabes qué? A menudo, comenzar a tomar consciencia del problema implica que reincidas para ponerte a prueba y acumular fracaso tras fracaso.

Es justo esa sensación de que ya está tratando de frenar a la sustancia o a la conducta y que es más sencillo continuar con ese hábito que abandonarlo la que debe hacer saltar todas las alarmas.

 

Primera estrategia para enfrentarte a un cambio de vida

Dupliqué mi persona y decidí que la Lola sana tenía que compartir tiempo y espacio con la Lola adicta para ver si ese tipo de separación paulatina no resultaba tan traumática como las anteriores.

COMENCÉ POR SENTAR LAS BASES Y ESTO FUE LO QUE ESCRIBÍ.

 

Nesité pasarlo mal y aprender de varias épocas chungas a todos los niveles para tomar consciencia de que lo que necesitaba era un plan para abordar la “Misión recuperar a Lola. No bastaba con tirar de voluntad.

Que a qué hora voy a fumarme el ultimo cigarrillo de mi vida?

Que qué día voy a dar de baja mi tarjeta de crédito?

Comorr?

Recuerdo que disfruté muchísimo pensando en los beneficios de la Miniterapia, pero lo pasé francamente mal cuando tomé lápiz y papel para hacerla yo misma.

Todo me parecía un auténtico misterio y la situación me hacía sentir bastante incomoda: ángel y demonio hablándome a la vez.

 

!Ah, aquí podéis leer los otros pasos a los que me refería antes!